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esde muy joven quedó claro que Mar Aguiló había nacido para bailar. Para la niña que creció en Mallorca, el baile era una forma de alejarse de su personalidad naturalmente tímida y expresarse. Desde los tres años usó zapatos de baile. Se formó en el estudio de Maria Antonia Mas, en Palma, y luego pasó a la academia Ecole Atelier Rudra Bejart en Lausana, Suiza, donde estudió con el conocido coreógrafo Maurice Béjart. Fue una de las 10 bailarinas seleccionadas entre más de 500 aspirantes. Tras su formación, pasó a formar parte de la compañía junior de la Compañía Nacional de Danza de España, en Madrid, y después de unos años pasó a bailar para la compañía principal, donde permaneció durante catorce años. Aguiló mantuvo una fuerte conexión con Mallorca a lo largo de su carrera, ya que también amplió su talento hacia la coreografía.
Aguiló decidió regresar a Mallorca hace unos años, en parte para ver si podía aportar algo más a la comunidad de baile de la isla, ya fuera creando nuevas oportunidades o aumentando el apoyo y los recursos para los jóvenes bailarines y compañías de danza. Uno de estos objetivos incluye su papel como directora artística de Palma Dansa, un festival de danza anual organizado por el Ayuntamiento de Palma y el único festival de las Baleares dedicado exclusivamente a la danza y la coreografía contemporáneas. Esta será su segunda temporada como supervisora del festival, que comienza este año el 26 de abril y se extenderá hasta el 4 de mayo. Debido a que es el único festival de danza de su tamaño en las Baleares, hay mucha responsabilidad y muchos objetivos.